Estaba muerto de sueño. Por eso desperté con mi cabeza en el hombro del rubio valdiviano que escuchaba death metal con frenesí. Rayos !!! soñaba que era el delicado y elegante hombro de Kathy. Además un niñito no dejó de hacer preguntas existenciales a su buena madre : "¿por qué la televisión no funciona? ¿esto es un pueblo? ¿cuanto falta por llegar a Talcahuano?". Así son mis viajes.
Después de ducharme, me puse mi jersey ñoño, metí el libro sobre teoría de cine y unas revistas en mi bolso y partí al centro, aprovechando el excelente clima pre-primaveral. Era más bacán mirar Concepción desde el séptimo u octavo piso, aprovechando la tarjeta París para almorzar. Podía pedir lo que quisiera. Y lo hice, leyendo y mirando mi querida ciudad (si ca-le-ta) desde las alturas.
El problema es que no había nada más que hacer. O sea, todo el mundo estaba ocupado del tenis. No me quedó otra que caminar a la U. De Concepción y tirarme en el pasto a seguir leyendo. Este tío cinéfilo no se entiende ni él, pensé, mientras leía las líneas interpretativas de un film, que al parecer son infinitas.
Pero como decía Matías Vicuña "una extraña depresión empezó a rondarme". Porque NO TENÍA ABSOLUTAMENTE NADA QUE HACER. Y no podía volver a la casa. Pero empezaron a sonar las bocinas (así se escribe?) y dije tenemos oro de nuevo.
Y era tan extraño pasar del frenesí de Plaza Italia a la euforia-contenida de calle O´higgins. Acá nadie asaltaba a nadie. Simplemente se reunían, compartían las banderas y cantaban el himno nacional. Me encontré con Salgado y aparte de filosofar sobre el fin de los triunfos morales, el periodismo random, su hija que va en camino y la forma de celebrar en Concepción, supe que a pesar de todo todavía se puede. Simplemente debo molestar a Jouffé hasta que salte la liebre con el trabajo de periodista estrella.
Ya. Lo reconozco. Es genial que ganemos oro alguna vez que sea.
=P
Después en la San Agustín, tuve que cargar con un féretro. Lo que pasa es que una persona de la funeraria me lo pidió. Y en medio de la misa, pensé tantas cosas. "Sería tan bacán decir que no soy católica, pero lo siento, yo creo" me decía una tipa que trabajó conmigo en la práctica hace un par de años. De repente diviso a la Anne, una compañera de Medicina, autoproclamada "gótica rosada" y le conté que Concepción me aburría, que quiero estar en Santiago.
Llego a la casa y le doy un regalito a mi padre porque está de cumpleaños (y es requetenecesario escribir un día sobre él).
Buh, la Kathy no estaba. Pero tenía una foto mía. Más linda ella. Ojalá que esta noche se conecte, para contarle mi plan superguay.
=)
011 Thriller / Michael Jackson
No tengo idea. Pero este tema aparecía en todos lados. Además su video a mí me daba realmente miedo pero al mismo tiempo ganas de sumarme al bailongo de los zombies. Y además tenía tanto style Michael que hasta me ponía guantes blancos para imitarlo. Tanto hinché que mi tía Isabel llegó con el caset (que aun tengo) y me encantó. Fue el primer disco de mi vida. 1984.

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